martes, 10 de octubre de 2017

La Cancillería argentina atenúa el reclamo por Malvinas en el G77

La Cancillería argentina a cargo de Jorge Faurie hizo una modificación sustancial del contenido de los párrafos sobre Malvinas en el G77.


El canciller Faurie durante la última reunión del llamado G77+China, del 22 de septiembre pasado, introdujo un nuevo texto con el concepto de la Declaración Conjunta entre Londres y Buenos Aires del pasado 13 de septiembre de 2016 sobre la relación entre el bienestar de las islas con el accionar legal argentino: las medidas legales de Argentina para impedir y sancionar el accionar ilegal británico en el área representarían un "obstáculo" para el crecimiento económico".

El 22 de septiembre de 2017 en la declaración Ministerial del G77 + China que se adoptó ese día en Nueva York incluyó párrafos sobre la "Questión Malvinas" pero en términos devaluados a la de años anteriores. Y si bien hizo un llamado al diálogo entre Argentina y Reino Unido, en esta ocasión, el diputado Grandinetti, remarcó en el Congreso que : "se redujo sensiblemente la importancia del asunto, con las siguientes- graves- omisiones: - no aparece el llamado de las partes a abstenerse de tomar acciones unilaterales (como la exploración y futura explotación de petróleo) mientras se resuelve la controversia de soberanía". Además recordó que el "acuerdo del 13 de septiembre de 2016 -que el Gobierno llama "hoja de ruta" por ser una declaración conjunta pero en los hechos se está aplicando- hablaba de "remover obstáculos para el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las islas en materia de hidrocarburos pesca y navegación".

Este texto del G77 recoge el mismo concepto: "resaltaron la importancia de que no se tomen medidas que puedan afectar el crecimiento económico y el desarrollo sustentable" que deja ver que la decisión del Congreso argentino de impedir la explotación que los británicos desarrollan ilegalmente, atentaría contra el desarrollo económico en las Islas.

"Lo grave es que se desactivó el reclamo en un espacio que simpatizaba siempre con la postura argentina del G77 donde incluso hay ex colonias británicas que estaban a nuestro favor", dijo Grandinetti. "Todos estos cambios debilitan ante los británicos una postura que mantenemos hace 200 años".

Ese comunicado fue denunciado por toda la oposición y también por Cambiemos, en particular por la ex presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Elisa Carrió. La parte que denunciaron fue la que hace al capítulo sobre el conflicto en el Atlántico Sur y no a la que habla del acercamiento entre Londres y Buenos Aires con el que salvo el kirchnerismo está todo el mundo de acuerdo. Carrió llegó a pedir la presencia de la ex canciller Susana Malcorra en el Congreso, y al final terminó yendo el ex vicecanciller Carlos Foradori. A tal punto llegó esta situación, que hoy que la presidente actual de la Comisión de Relaciones Exteriores, Cornelia Schmidt Liermann, buscó dar una señal de continuidad con la linea Carrió. "¡Las Malvinas son Argentinas! Están unidas a nosotros por derecho, por historia y por querencia,", tuiteó ayer, y desde su despacho manifestaron que pedirán al Ejecutivo saber por qué ocurrió lo denunciado por Grandinetti en el último G77.

Funcionarios aliados a Cambiemos manifestaron que dudaban de que el gobierno estuviera interesado en "pedir" algo a cambio por Malvinas y criticaron que sólo hubiera un interés nacional por abrir plazas financieras en Londres, pedir apoyo de la OCDE y el G20. Sin embargo no se pudo confirmar que desde el Gobierno hubiera disposición a darle a los isleños un vuelo desde Brasil y Chile a las Malvinas sin escala en alguna ciudad argentina como reclaman los kelpers.